Archivo de 6 Junio 2009

  • “Mucho nos tememos que cuando se soluciones este problema que tenemos inmediato, cada uno vuelva a su postura”
  • “No se puede pedir al viticultor que sea jardinero de Andalucía”
  • “Estamos emborrachando a los borrachos de Europa poniendo el producto a un euro”
  • Manuel Galán es representante del sector del Vino de COAG
  •   Manuel Galán es representante del sector del Vino de COAG · Autor: C. Cruz

    En qué situación se encuentra el sector del vino?

    —La crisis económica nos afecta pero en el Marco hay una crisis estructural que viene de tiempo. Llevamos con una bajada en ventas del 7 por ciento cada año. Tenemos 10.000 hectáreas de viñedo y una producción de 160.000 votas. Si vendemos 100.000 sobran 60.000 mil. Estamos viendo que venimos arrastrando excedente año tras año, se han ido poniendo parches, hasta que ha llegado el momento que no se aguanta más ni bodegas, ni viticultores ni nadie.

    —¿De dónde viene el problema?

    —El Marco de Jerez está configurado en un 40 por ciento de los viñedos en manos de las bodegas exportadoras, un 25 por ciento lo tienen las cooperativas y, el restante, viñistas independientes que le venían vendiendo a las bodegas. El año pasado no hubo acuerdo de precios, el primero de muchos años en la historia del Jerez y los mismos bodegueros están dejando campo en semiabandono porque no hay rentabilidad. También la OCM contemplaba ayudas para el arranque y de 2 mil que se solicitaron sólo se han aprobado 230. Por eso hemos pedido que estudien la situación del Jerez para que se puedan arrancar esas hectáreas y aliviar la situación. Ya hemos llegado al tope. La uva se ha pagado a 35 pesetas o 40 y no hay precio. Esto no cubre ni los costos y las siete cooperativas del Marco están todavía llenas de mosto y la vendimia a menos de tres meses.

    —Esta situación ¿es la que ha provocado el acuerdo de mínimos con el que se han presentado ante la Junta?

    —Si, nosotros hemos estado trabajando durante unos tres meses el sector productor: Aecovi, Asaja y COAG sin contar con Fedejerez que tiene y tenía otros intereses, y siempre hemos llegado a la misma línea. Es necesario un consenso para poder actuar la Administración. Fedejerez, viendo que le hace falta dinero para promoción, para innovación, ha contactado con nosotros y ha dicho vamos a intentar entendernos y ese es el documento que llevamos el otro día al Pleno.

    —¿Existe tal consenso?

    —Mucho nos tememos que en cuanto se solucione este problema que tenemos inmediato, cada uno vuelva a su postura. Ya de hecho Fedejerez en la reunión de Sevilla se manifestó de una forma que no iba de nuestra mano en el tema de la calificación de las botas, porque ellos sus viñas, tienen la producción vendida. Y nosotros creemos que en una DO tenemos que tener las mismas posibilidades y si se presenta un plan de ajuste tiene que ser para todos. Creo que la Junta no va a poner dinero si no existe un plan más serio donde se reajuste y se adopten una serie de medidas -en la que están trabajando ya los técnicos- que equiparen la producción a las ventas y eliminar los excedentes. Hay un tema importante que ya Fedejerez está entendiendo, que es que si la OCM contempla que los productos complementarios tienen que ser de la zona, entraríamos a producir en el Marco de Jerez los mostos concentrados rectificados y el alcohol, en un período transitorio este último, para llegar al cien por cien en dos o tres años.

    —¿Pero hay otro asunto pendiente que el es Reglamento del Vino que vendría a dar el respaldo a estos cambios, no?

    —Exactamente. La Administración estuvo bien en su momento, llevamos un tiempo y todavía está bloqueado porque se iba a buscar el consenso pero la Administración tiene que hacer valor los derechos que hay contemplados en la OCM y meterlos en el Reglamento. Fedejerez no ha querido hablar de los productos complementarios porque ellos los compran en La Mancha.

    —¿Los compran allí porque es más barato?

    —Bueno, sí, pero nosotros estamos dispuestos a producirlos al mismo precio de La Mancha en un principio, en tanto en cuanto las bodegas del Marco exportadoras hagan posible que el mercado pueda absorber un poquito más caro el vino terminado, para poder pagar más caras las uvas con destino a productos complementarios. Hemos hecho esa dejación para poder salvar el viñedo.

    —¿Qué papel juega aquí la Administración?

    —La Junta ha mantenido posturas que no quiere que se arranquen viñedos porque forma parte del patrimonio paisajístico y medioambiental. Estamos esperanzados en que salga un plan que haga posible la convivencia de las bodegas y de los viticultores. Hay que olvidarse de los años de vacas gordas, con uvas a 100 pesetas, eso no va a volver, pero por lo menos, garantizar al viticultor que su trabajo lo va a recuperar. Ahora vamos a tener dos o tres reuniones que van a ser fundamentales y tiene que estar solucionado en este mes de junio porque para vaciar las bodegas para hacer posible la vendimia hacen falta dos meses. Las ayudas que se han comprometido a buscar fondos es para eliminar los mostos del año pasado. Eso es prioritario. Luego, aprobar el Reglamento y marcar un período de dos o tres años para eliminar los excedentes.

    —¿Se quedará este año la uva en la cepa?

    —Es una posibilidad. Yo quiero ser optimista. Nunca se ha quedado la uva en la cepa. Si no interviene la Administración, seguro que se queda porque los independientes no tienen a quien venderle y las cooperativas no pueden absorber lo que hay. Se quedaría un tercio sin vendimiar.

    —Han pedido 32,5 millones de euros para salir adelante .

    —Sería para la totalidad del plan, para dos o tres años. Para la eliminación de producto este año serían ocho o nueve millones, para innovación otras cantidades. En un principio se han asustado en la Consejería pero le hemos hecho ver que no es necesario ponerlo ahora sino en dos o tres años. En el tema del arranque, si no se quiere arrancar para conservar el patrimonio, lo que no se puede pedir al viticultor es que sea jardinero de Andalucía a costa de él, tendrá que ayudársele igual que se ha hecho con la banca.

    —También hay 146 millones de botellas pendientes de sacar, ¿su salida estaría vinculada a la ayuda para la promoción, debería aumentarse el precio?

    —Llevamos años en caída libre y la patronal bodeguera piensa que hay que promocionar más y llegar a más mercados. En estos momentos se está empleando 2,6 millones de euros en promoción, que viene de las cuotas del Consejo Regulador y de la Administración. Claro que habrá que hacer una campaña más profunda para que podamos poner en valor nuestro producto, darle más calidad si hace falta y, algo que entendemos en el sector productor, es poner en valor el vino. No se puede vender a los precios que se está haciendo porque eso no tiene rentabilidad para nadie. Es una ruina para las bodegas y las bodegas quieren rentabilidad a costa de la materia prima. Es la pescadilla que se muerde la cola.

    —¿Cuánto cuesta producir una botella y a cuanto se vende realmente?

    —Depende. Se está vendiendo en el mercado exterior a un euro. Una botella tiene 67 pesetas de gasto en producto seco, todo lo que no es vino, botella, tapón, etiqueta, etc. Si le quitamos, hablando en pesetas, nos quedan 100 para un vino que hay que criarlo, que tiene un proceso en bodega, para el que le quitamos un 30 por ciento de mano de obra. hablamos de 60 pesetas un vino con tres años de crianza. Eso no da para más. Si no se sube el precio, si producir el kilo de uva tiene un coste entorno a 40 pesetas, el trabajo del viticultor es nulo. Pero además, se está dando el caso en estos momentos, con el prestigio que siempre ha tenido Jerez, estamos emborrachando a los borrachos de Europa. Hoy en día en Alemania, en Inglaterra, está el Jerez en las estanterías de los supermercados a precio para emborrachar a los borrachines de allí. Cuando el Jerez siempre ha sido lo máximo en categoría, hasta en las películas de Gary Cooper.Debería estar a tres euros mínimo en la bodega, y que se vendiera allí a seis por lo menos para que hubiera negocio para todos.

    —¿Y en el mercado nacional?

    —En la caída de ventas que hemos ido teniendo, el mercado nacional se ha ido manteniendo. Ha bajado un poquito, la crisis está afectando, pero en el mercado nacional es distinto porque se vende marca y después, las marcas se defienden un poquito mejor. En una bodega, una botella a menos de tres euros no sale, pero es que es un disparate, es que son tres años de crianza, y si nos vamos a cualquier otra zona, a La Rioja, te lo encuentras en la estantería a 6 o 7 euros y un reserva, a partir de 12. La manzanilla no tiene nada que envidiarle a un reserva de La Rioja, quitando las diferencias enológicas. Se crian en botas de roble, las soleras de Jerez son mucho más antiguas, y hay montones de manzanillas que tienen más de cuatro años de crianza. Estamos poniendo un producto a la venta que tiene una calidad tanto mejor que otros a un precio menor. Es un factor que hay en el Marco, donde el sector comercializador no ha sabido estar a la altura de los tiempos. Hace 40 años el Jerez tenía un valor real y desde que llegaron aquí las multinacionales, han ido quitándose mercado, compitiendo entre ellas, y hemos llegado ya al mínimo. Si nos fijamos en Sanlúcar no hay una bodega que no esté en crisis.

    —¿Cómo afecta esta situación en Sanlúcar?

    —De una forma importante. Sanlúcar ha tenido cerca de 2 mil hectáreas, de las cuales los cooperativistas tenemos más de mil hectáreas y afecta porque es una zona muy social. Aquí no es como Jerez con grandes extensiones. Aquí todos son pequeños propietarios. Cada vez está pasando como en Trebujena, que depende menos gente de la viña porque se está pasando a ser segunda actividad porque no se puede vivir de ella. Es una pena, porque siendo en Sanlúcar la primera economía, si sigue esta situación va a quedar de forma residual. Si no hay rentabilidad, arrancaremos y desaparecerá.

    Noticias realizadas por Sanlucar Información

     

    El Secretario comarcal pidió el voto a los sanluqueños para el PA, los únicos que hace 8 años predijeron los problemas de la pesca y la agricultura que hoy arrastramos en Sanlúcar y pidió el voto para su candidato Carlos Bautista que hace poco visitó nuestra ciudad. 

    En el mismo tono estuvo Cristina García que pidió el voto de la mujer para apoyar en Europa la política del PA y que encabezará Carlos Bautista, “un hombre que ama a Andalucía”.

    Resaltó Cristina la importancia de seguir luchando en Europa por políticas de igualdad,  ya que desgraciadamente, y como dato, hoy en España una mujer con la misma categoría laboral, gana un 32% menos que un hombre.

    Raúl Cañas a modo de introducción quiso que los sanluqueños hicieran una reflexión sobre lo que significa la democracia, y lo que ha costado conseguirla, aconsejando que todos fueran a votar el domingo 7 de Junio.

    Pidió que se votara en conciencia y para ello que se analizara lo ocurrido en nuestra Andalucía en los últimos años y cómo los dos grandes han utilizado los fondos europeos en Andalucía.

    Añadió Cañas, que nuestra región es la más desindustrializada de España, con las mayores tasas de desempleo y que esto sólo se puede entender desde el fracaso de las políticas de estos dos partidos mayoritarios.

    Pidió a los jóvenes que no fueran perezosos a la hora de ir a votar, para afirmar a continuación  que sólo el PA es capaz de engendrar el germen de la prosperidad para estos jóvenes. Finalmente y siempre en clave juvenil, aseveró Raúl Cañas que el candidato del PA Carlos Bautista defenderá en Europa la negativa al Plan Bolonia.

    El ultimo de los comparecientes, Antonio Prats, volvió a pedir a los sanluqueños que no se dejaran engañar de nuevo por estos dos partidos.

    “ El PP quita los derechos a los trabajadores y el PSOE vive de la propaganda en los últimos años” dijo el líder local andalucista.

    Volviendo al PP local, se preguntaba Prats dónde habían estado el PP sanluqueño en estos dos últimos años y afirmaba contestando a su propia pregunta, que no habían hecho nada que les hiciera merecedor del voto de los sanluqueños y sanluqueñas.

    En cuanto al PSOE y a Irene García se ratificaba, como ya es habitual en la mayoría de sus ruedas de prensa, en lo que se había convertido el ayuntamiento cuando llegó a él Irene García: en un cortijo de puertas cerradas, en clara alusión a las promesas electorales de la alcaldesa en las que prometió tener las puertas abiertas a todo el mundo en el consistorio y seguidamente pedía a los sanluqueños que no se dejara engañar más.

    Resumió que el PP se encontraba al margen de la política sanluqueña mientras que el PSOE estaba desaparecido por lo que consideraba que era el momento para pedir a todos que depositaran su confianza el domingo día 7 de Junio al Partido Andalucista.

    Se dirigió a agricultores, pescadores, medianos y pequeños empresarios, a los trabajadores y a las familias en general, para pedirles sus votos porque  la alcaldesa ya no representa a los sanluqueños.

    “Que el domingo 7 de Junio todos busquen la “mano” andalucista para dar su voto a Carlos Bautista” concluyó.

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