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Mañana por la mañana se abrirán al tráfico las calles Carril de San Diego y Benegil, una vez que ha culminado la actuación en el edificio cuyo mal estado motivó que se tuviera que cortar al tráfico rodado. Estas vías fueron bloqueadas debido a la necesidad de realizar un apuntalamiento exterior a la edificación que la estabilizara para garantizar las condiciones de seguridad para todas las personas que transitasen por las inmediaciones, mientras se desbloqueaba la situación en torno a la actuación que se podía realizar en el inmueble.

El proceso en torno a este edificio se inició en 2005 cuando por parte de la propiedad se tramitó la solicitud de declaración de ruina inminente, sobre la que se dictó resolución favorable en octubre de ese mismo año. En ese momento se llevaron a cabo las medidas cautelares dictadas en la declaración: clausura, desalojo, apuntalamiento y vallado del inmueble. Se solicitó a la Delegación de Cultura de Cádiz la aclaración sobre la conveniencia o no de la demolición del inmueble, resolviendo desfavorablemente la propuesta de demolición presentada y apostando, en mayo de 2006, por el reforzamiento y rehabilitación del edificio. Posteriormente, en 2007 y 2008, la propiedad realiza sendos informes que constatan el mal estado de la edificación y la necesidad de actuación inmediata. Se inció entonces un procedimiento contencioso–administrativo por parte de la propiedad que es lo que ha mantenido paralizado hasta hae poco cualquier tipo de actuación.

Tras la llegada a la Alcaldía de Víctor Mora se retomó esta cuestión al objeto de desbloquearla de manera definitiva. Para ello, a través de la GMU se encargó un estudio patológico a una empresa especializada para conocer qué actuaciones eran viables con respecto a la situación física real de la edificación. Tras los ensayos, catas, pruebas mecánicas y análisis químicos, el resultado del estudio arrojó que sólo era factible conservar, como elementos no portantes, los muros de la primera crujía de la planta baja con frente al Carril y la arcada del patio. Todo ello condicionado a una comprobación mecánica posterior para garantizar su estabilidad.

Con el estudio patológico elaborado, la Gerencia Municipal de Urbanismo solicitó la viabilidad de las actuaciones a la Delegación Territorial de Cultura, que accedió a la misma con fecha 27 de noviembre de 2013. Como continuación de los trámites se solicitó la autorización para la realización de las obras a la misma Delegación Territorial, que la concedió con fecha 21 de noviembre de 2014.

Los trabajos autorizados en la preceptiva licencia municipal de obras de fecha 9 de marzo pasado responden a dos fases de actuación, la primera de las cuales ya se ha realizado y permite la apertura de las citadas calles, con lo cual el Gobernio local devuelve la normalidad a una céntrica zona de la ciudad, volviendo a permitir la circulación en un vial que sirve de conexión entre los barrios Alto y Bajo.

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